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El dueño de La Tagliatella puja por la cadena de hamburguesería Goiko Grill

El propietario de la cadena de franquicias de restauración italiana La Tagliatella ha pujado, tal y como publica el diario financiero CincoDías, con más de 150 millones de euros, por las hamburgueserías Goiko Grill. Dos inversores financieros más están en la segunda fase junto a AmRest. El potencial comprador saldrá a la Bolsa española a partir de septiembre.

La cadena de hamburgueserías Goiko Grill, fundada en 2012, arrancó de la mano de Andoni Goicoechea, un venezolano con raíces vascas que llegó a Madrid para ejercer como Médico Interno Residente (MIR) de geriatría en el Hospital de La Paz.

Goiko Grill crece como la espuma

El crecimiento de la compañía ha sido imparable, con una calidad que destaca por encima de sus competidores directos y con unos precios accesibles.
La compañía necesitaba crecer y para ello contrató al banco de inversión Arcano, que a comienzos de año comenzó a trabajar para hacer crecer la compañía. Bien con un inversor financiero, bien con un industrial.
Goiko debe pasar al siguiente nivel y para ello necesita un motor financiero que permita ejecutar sus planes de crecimiento. Con 42 locales y presencia en Madrid, Valencia, Zaragoza, Alicante, Barcelona, Sevilla, Murcia, Málaga, Almería, Salamanca, Santander, Córdoba, Vigo, León, Valladolid y Oviedo, los interesados en la compañía han sido varios.
Pero ahora mismo hay solo tres pujas en la segunda fase del proceso: dos inversores financieros y uno industrial. Este último, según fuentes conocedoras del proceso, es el dueño de La Tagliatella, un gigante de la restauración con más de 1.600 locales en 16 países.

Presente en media Europa

AmRest, el nombre oficial del propietario de La Tagliatella, está presente en Polonia, República Checa, Hungría, Rusia, Bulgaria, Serbia, Croacia, Rumanía, Eslovaquia, España, Francia, Alemania, Austria, Eslovenia Portugal y China. Fuentes del mercado indican que quien ha impulsado la operación es el principal accionista del grupo, el magnate mexicano Carlos Fernández González, a través de su brazo inversor el grupo Financess, propietario del 50% de las acciones del grupo.
El mexicano, uno de los antiguos dueños de Coronita y consejero de Santander, explota en España un ejército de marcas de distribución. Retiene además un 18% del capital de la Inmobiliaria Colonial.
Sigue en la competición el fondo de capital riesgo de Louis Vuitton (LVMH), L Catterton, y otro private equity. El importe de las ofertas por la cadena de hamburgueserías supera en esta fase los 150 millones. Goiko Grill y Arcano, por su parte, han declinado hacer comentarios.
La empresa solo cuenta con restaurantes propios. La revista Alimarket publicó en marzo que ha integrado como propios los tres locales que eran explotados por franquiciados. La gran misión del fundador, propietario y único accionista es dar el gran impulso a la firma para cruzar las fronteras del país. «Goiko Grill no es una franquicia, somos una familia en la que compartimos unos valores, una ilusión y un sueño», reitera con letras gigantes en su página web.

Un socio que aporte liquidez

La facturación de Goiko –la compañía está formada por tres sociedades Goiko Gourmet, Goiko Operaciones y Goiko Grill Group– sumó en 2016, el año de las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, 9,3 millones, frente a los 0,7 millones del ejercicio anterior.
La sociedad que gestiona los restaurantes, Goiko Gourmet, registró unas ventas ese ejercicio de más de ocho millones de euros, con un resultado de explotación (ebit) de 1,2 millones de euros y un beneficio neto de 0,85 millones de euros. Entonces contaba con una plantilla de más de 110 personas, pero ahora ya habla de unos «600 colaboradores provenientes de 17 países». El año pasado la facturación ya superó los 22 millones de euros y los objetivos para el presente ejercicio son igualmente ambiciosos. De ahí la necesidad de un socio que le dé el balón de oxígeno necesario para seguir creciendo.
Un socio que, además, le aporte la liquidez necesaria para amortizar los préstamos bancarios que financiaron la expansión cuando la firma estaba en manos de la familia venezolana, que ahora negocia la fórmula para seguir tutelando el negocio. A 31 de diciembre de 2016, Goiko contaba con en torno a un millón de euros de deuda financiera, del cual 620.000 euros corresponden con entidades de crédito.

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