platos-preparados-gaceta-emprendedor

Los españoles consumen un 33% más de platos preparados que una década

El consumo de platos preparados en España creció un 33% durante la última década; ha pasado de los 10,7 kilos en 2007 a 14,2 kilos el pasado ejercicio, según los datos divulgados por la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre). El año pasado aumentó especialmente la venta de platos a base de tofu y soja (62,5%) y el sushi (49,5%).


Algunos de los factores que explican este fenómeno son el crecimiento del número de hogares con una sola persona; el aumento de jóvenes que estudia fuera de casa; o los horarios labores. Los habitantes de las ciudades son los principales consumidores.

Platos preparados

Según el secretario general de la patronal, Álvaro Aguilar, el consumidor ha percibido en los últimos años una mejora en la calidad de este tipo de platos. A ello se suma un intento por parte de la industria de ofrecer más variedad y un mejor perfil nutricional.

“En los últimos años, se ha producido una disminución del consumo de comidas principales en favor de comidas más rápidas y flexibles, muchas veces fuera de casa o en la oficina, que requieren raciones más pequeñas fáciles de transportar”, han detallado fuentes de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados.

En este sentido, han apuntado que los españoles prefieren aquellos envases monodosis, que se pueden dividir en porciones, y los de tamaño familiar. También valoran positivamente que se puedan preparar en el horno o en el microondas en un tiempo que oscile entre los 5 y 15 minutos.

Ocasiones especiales

Asimismo, los responsables de Asefapre han incluido platos preparados dirigidos a “ocasiones especiales” como una tendencia en auge, a la que se suman cada vez mayor presencia de referencias elaboradas “a partir de recetas tradicionales o con nuevos sabores, texturas o para nuevas ocasiones de consumo”.

Por categorías, la asociación ha señalado que el mercado está liderado por carnes preparadas, los productos derivados del surimi, las croquetas, lasañas y canelones, así como por las anillas a la romana.

Y es que esta vida de locos que llevamos casi todos, con horarios de trabajo interminables y sin tiempo para nada, ha hecho que se generen nuevas necesidades, entre las que figura en lugar destacado los productos alimenticios «listos para comer»,cuyas ventas crecieron un 9,5% el año pasado, seis puntos porcentuales más que el conjunto de los productos de la categoría de gran consumo, que lo hizo en un 3,7%, según datos de Nielsen.

En esta nueva cesta de la compra, en la que se excluyen los productos denominados de impulso (chocolates, golosinas, etc..) y aquellos de compra rutinaria, son los productos innovadores los que más aumentos de ventas están registrando, con un crecimiento del 13,8% en 2017. En esta categoría de productos están desde el sushi a la llamada alternativa vegetal (a base de tofu y soja), pasando por el café monodosis y las salsas para cocinar.

Dietas veganas

Para ejemplo valga el dato de que los productos que se engloban en la categoría de la alternativa vegetal aumentaron sus ventas un 62,5% el año pasado, en línea con el auge de las dietas veganas, cuya base precisamente es la proteína vegetal. Los analistas de Nielsen aseguran que esta tendencia al cambio de hábitos de compra obedece sobre todo a que hay muchos hogares en los que ya no se cocina a diario y se opta por productos para comer ya preparados, pero sanos y alejados de los platos preparados normalmente cargados de conservantes.

Así, el gasto por hogar en este tipo de productos fue de una media de 185 euros por hogar en 2017, lo que supone un crecimiento de un 9% en relación al año anterior.

Al margen de los productos basados en las proteínas vegetales, que están en plena efervescencia, las ensaladas denominadas de cuarta gama (abrir, aderezar y comer) ya están presentes en 8 de cada 10 hogares españoles, al igual que el café en monodosis, que está nada menos que en 4 de cada 10 casas españolas.

En Nielsen afinan aún más y señalan que en los hogares de solteros maduros es frecuente encontrar platos en conserva, mientras que en aquellos con niños se produce más gasto en platos congelados y refrigerados.

Deja un comentario