La marca chocolatera Trapa continúa su ‘integración vertical’

La firma chocolatera continúa abriendo establecimientos propios a pie de calle. Así, ha inaugurado su segunda tienda degustación en Castilla y León, según informa Europa Press. Y es que, tras la apertura de un establecimiento insignia en San Isidro de Dueñas (Palencia) ahora ha sumado un local de 40 metros cuadrados en la Plaza del Corrido de Salamanca.

Según han declarado a la agencia de noticias los responsables de Trapa, este proyecto se enmarca dentro de «una nueva etapa», marcada por «un cambio de dirección y una fuerte inversión en industria, equipo humano e I+D+i», en la que también pretende construir «una sólida red de tiendas propias por todo el territorio nacional».

Según la agencia de noticias, en 2013 Trapa dio el primer paso al sustituir el quisco ubicado a la entrada de la fábrica de San Isidro de Dueñas (Palencia), «un clásico en el imaginario popular de muchos palentinos y usuarios de la A-62», por una moderna tienda de 300 metros cuadrados.

Ahora, a ese proyecto inicial ha sumado el nuevo local de Salamanca, situado en el centro de la ciudad, en uno de los laterales de la Plaza Mayor, donde cuenta con una zona de expositores y una zona de degustación con barra y mesas bajas que tiene una capacidad para unas 20 personas.

Ex Rumasa

La firma chocolatera, que perteneció a Nueva Rumasa, se reinventa tras superar el proceso concursal que la firma sufrió de la mano del empresario José María Ruiz Mateos para encarar con optimismo su futuro, que en el horizonte más inmediato prevé cerrar 2016 con una facturación de 10,2 millones de euros.

En concreto, la firma, controlada desde 2013 por la familia palentina Fernández Calvo, no ha parado de crecer, llevando sus productos a 52 países, además de ampliar su portafolio a casi 300 referencias, entre las que se incluyen nuevos sabores y una gama de chocolates 100% ‘sugar free’, según datos de la compañía a los que ha tenido acceso Europa Press.

Buena gestión

Una buena gestión que ha permitido a la compañía casi triplicar sus ventas en los últimos años, ya que cerró 2013 con una facturación de 2,3 millones de euros y estima acabar este ejercicio con 10,2 millones de euros.


En estos tres años, la compañía, además, ha realizado fuertes inversiones para ampliar la fábrica de San Isidro de Dueñas (Palencia), lo que le ha permitido aumentar la capacidad de producción con el fin de garantizar los tiempos de entrega. Además, han invertido 12 millones de euros en el desarrollo del área industrial para optimizar los procesos y mejorar las calidades a través de, por ejemplo, un parque con cinco temperadoras (una para cada tipo de chocolate), cuando la mayoría de las chocolateras solo tienen una.

En la actualidad, la chocolatera cuenta con una red propia con más de 120 distribuidores en España y presencia en 52 países, entre los que se encuentran Italia, Polonia, Países Bajos, Suecia, Hungría, Kuwait, Egipto, Israel, Corea y Japón.

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