La escuela de patinaje Doble Empuje reivindica una enseñanza de calidad, impartida por monitores titulados

Algo de lo que, por desgracia, no pueden presumir todas las opciones ofertadas en la región madrileña. «En los últimos seis años se han abierto numerosos centros de patinaje, todo aquel que sabe patinar monta una escuela. Quizá forzados por la crisis, buscan alternativas para ganar unos ingresos. Lo que ocurre es que no todo el que sabe patinar, sabe enseñar», explica la 15 veces campeona de España de patinaje de velocidad y fundadora de la escuela, Cristina Ortiz.

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Todos sus monitores cuentan con la titulación oficial que provee la Federación Madrileña de Patinaje, y su fundadora cuenta además con el título del ICP (Inline Cetification Program), el más prestigioso grado para entrenadores en el campo del patinaje en línea, expedido por la Asociación Internacional de Patinaje en Línea (IISA).

La escuela de patinaje DobleEmpuje cumple su tercer año de funcionamiento, con más de tres centenares de alumnos de todas las edades que han ganado seguridad sobre los patines, así como practicado las técnicas más dinámicas e innovadoras. Básicamente, la academia de la 15 veces campeona de España de patinaje de velocidad, Cristina Ortiz, imparte tres niveles distintos de enseñanza: el de iniciación, el de perfeccionamiento y el de competición, siendo de las escasas escuelas en la Comunidad de Madrid capacitadas para el patinaje de velocidad. «Llevo patinando desde los 8 años, animada por mi familia y por la afición existente en la zona de Rivas y Arganda, y siempre he querido compartir las sensaciones que ofrece este deporte; por eso comencé a compaginar mi carrera deportiva con la labor de instructora en escuelas», explica esta emprendedora. «Pero uno de los problemas que había en el sector es que las clases eran impartidas por patinadores que realmente no eran profesores, y yo quise cambiar todo eso».

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Cristina Ortiz, creadora de Doble Empuje

Todos sus monitores cuentan con la titulación oficial que provee la Federación Madrileña de Patinaje, y su fundadora cuenta además con el título del ICP (Inline Cetification Program), el más prestigioso grado para entrenadores en el campo del patinaje en línea, expedido por la Asociación Internacional de Patinaje en Línea (IISA). A ello cabe añadir su formación como diplomada en Terapia Ocupacional y máster en Psicomotricidad, y lo que es más remarcable, su palmarés en el Campeonato de España, y un título aún más importante, como es el de subcampeona de Europa, alcanzados en esta especialidad deportiva. Y es que Cristina Ortiz ha desarrollado una metodología de enseñanza propia, basada en la corrección de los defectos adquiridos, explicándole en cada momento al alumno el sentido de cada ejercicio, y reforzando en todo momento la seguridad de éste sobre las ocho ruedas, a quien no se le pide nunca más de lo que puede dar de sí para no llegar nunca al punto de frustración. «Tanto los más pequeños como en los más mayores, significa aprender a caerse, levantarse y seguir adelante».

Desde el primer momento, la escuela de patinaje debió afrontar el reto fue configurar el equipo de profesores. «La búsqueda de personal para trabajar también tuvo su complicación. Es difícil encontrar, por muy extraño que pueda parecer, un perfil profesional que además de buen practicante, sea un buen transmisor de la técnica. Muchos grupos son de niños y el trato con éstos debe ser dinámico y muy empático». Doble Empuje arrancó con dos monitores, y cuenta en la actualidad con media docena de profesores titulados. Algo de lo que no pueden presumir todas las opciones ofertadas en la región. «En los últimos seis años se han abierto numerosas escuelas de patinaje en Madrid, todo aquel que sabe patinar monta un centro», previene Cristina Ortiz. «Quizá forzados por la crisis buscan alternativas de negocios. Lo que ocurre es que no todo el que sabe patinar, sabe enseñar, y aquí es donde radica el punto fuerte de Doble Empuje».

Más información
La escuela de patinaje Doble Empuje ofrece clases de iniciación, perfeccionamiento y patinaje de velocidad para adultos y niños, tanto en grupos como individuales. Las clases grupales tienen lugar en los parques de El Retiro, Juan Carlos I y Madrid Río, en el barrio de El Pilar y en los municipios de Vicálvaro y Rivas-Vaciamadrid, mientras que las particulares se imparten donde prefiera el alumno. Los beneficios de este deporte lo convierten en una actividad sumamente atractiva: aporta y desarrolla coordinación y psicomotricidad. Mejora la resistencia cardiovascular y fortalece y tonifica no sólo piernas y glúteo, sino también trabaja grupos musculares como los abdominales y brazos. A los más pequeños les ayuda a desarrollar el sentido del equilibrio y favorece el desarrollo de su autonomía, puesto que enseña a caerse, levantarse y seguir adelante.

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