Un 50% de los alumnos de la escuela de Doble Empuje son adultos, interesados por los beneficios del patinaje y que buscan mejorar su psicomotricidad

Foto: Luis Lobo Borobia

Cada vez son más las personas que, no siendo ya niños ni adolescentes, acuden a esta escuela –única en España– en busca de coordinación, seguridad en los movimientos y autonomía, además de la mejora en la resistencia cardiovascular y el fortalecimiento y tonificación musculares. Con el plus de diversión y contacto social que proporcionan los microeventos turísticos, deportivos y lúdicos sobre patines que organiza la fundadora de Doble Empuje, la 15 veces Campeona de España, Cristina Ortiz.

Doble Empuje ofrece una técnica de enseñanza del patinaje única en España, basada en los principios de aprendizaje a base de una metodología propia de corrección, seguridad en todos los movimientos que realiza el alumno, y diversión por encima de todo. «El objetivo de esta escuela es dotar al alumno de independencia para que pueda calzarse los patines cuando quiera, sin ayuda y sin limitaciones, de tal manera que sepa siempre el objetivo de cada ejercicio, y al final de cada sesión se vaya con la sensación de haber experimentado una actividad placentera pero haber adquirido también una nueva habilidad», explica la 15 veces Campeona de España, Cristina Ortiz. Así, no es de extrañar que cada vez sean más los adultos que acuden a esta escuela (en concreto, un 50% de su alumnado) en busca de mejoras en su estado físico, con el plus de diversión y contacto social que proporcionan los microeventos turísticos, deportivos y lúdicos sobre patines que organiza: disfrutar de las luces de Navidad, del parque de El Retiro en primavera…

Y es que los numerosos beneficios del patinaje lo convierten en una actividad sumamente atractiva: aporta y desarrolla coordinación y psicomotricidad. Mejora la resistencia cardiovascular, al tiempo que fortalece y tonifica no sólo piernas y glúteos, sino que también trabaja grupos musculares como los abdominales y los brazos. En el caso de los niños, además, ayuda mucho a desarrollar el sentido del equilibrio, y favorece en ellos el desarrollo de su autonomía; el aprender a caerse, levantarse y seguir adelante… «Y no hay que olvidar que se trata de una actividad que se practica al aire libre, por lo que al igual que todos los deportes exteriores se beneficia de las ventajas del sol y del contacto con la naturaleza, pues su práctica se ciñe a parques, zonas ajardinadas y arboladas, donde la calidad del aire que se respira es superior».

En mayo de 2012, cuando vio la luz el proyecto, las clases estaban pensadas sólo para niños. Pero en la actualidad Doble Empuje cuenta con programas para todas las edades, tanto de iniciación como de perfeccionamiento (frenadas, bajada de escalones, etcétera) e incluso de competición. «Porque el patinaje no entiende de edad; si bien es cierto que los más jóvenes aprenden siempre con mayor rapidez, patinar resulta menos dañino para las articulaciones que correr, por lo que quien se plantee simplemente hacer ejercicio por estar algo en forma debería de plantearse las ventajas adicionales que conlleva calzarse unos patines», concluye Cristina Ortiz

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La escuela de patinaje Doble Empuje ofrece clases de iniciación, perfeccionamiento y patinaje de velocidad para adultos y niños, tanto en grupos como individuales. Las clases grupales tienen lugar en el Parque del Retiro, en el barrio de El Pilar y en los municipios de Vicálvaro y Rivas-Vaciamadrid, mientras que las particulares se imparten donde prefiera el alumno. Sus monitores cuentan con formación de la Federación Madrileña de Patinaje, y con la acreditación ICP ‘In line Certification Program’, la titulación de enseñanza más prestigiosa a nivel mundial en patinaje sobre ruedas.

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