Centros de negocios para que brille el talento

marinter business antonia marin

Son espacios empresariales privados y compartidos por profesionales independientes, pymes, delegaciones o emprendedores, cuyo objetivo principal es aprovechar el espacio y puesta en común de algunos servicios; y lo que es más interesante: en los que se puede obtener un ahorro de hasta un 70% en los gastos comunes de oficina. Se trata de empresas de servicios que están equipadas con todos los elementos físicos, tecnológicos y humanos que requiere el desarrollo de cualquier ejercicio profesional. Hasta el punto de que el lema de esta cadena de franquicias de centros de negocios, que cuenta ya con tres unidades operativas funcionando con pleno éxito, es “Tú sólo trae el talento”.

Más que crisis o no crisis, el mundo de los centros de negocios en España lo que ha de soportar, al decir de los expertos, es la falta de cultura empresarial. O mejor dicho el error común de pensar que porque uno tiene una empresa, ha de tener una oficina para él solo, con todos los gastos que ello conlleva, secretaria incluida. Cuando lo inteligente es echar mano de un centro de negocios, en el que se aprovechan las economías de escala y se puede obtener un ahorro en los gastos de oficina de hasta un 70%. “Pero además están las sinergias que genera los propio centros, pues están especialmente pensados para y dirigidos a profesionales liberales, micropymes y autónomos, por lo que es muy frecuente poder intercambiar ideas, promover contactos, compartir recursos”, señala Antonia Marín, directora de la cadena de franquicias Marinter Business (grupomarinter.com) “En una palabra, aprovecharse de una cierta simbiosis que, si los responsables del centro de negocios saben liderar pueden fomentar la fidelidad de sus clientes durante muchos años”.

Resulta curioso el dato de que, a pesar de esa falta de cultura empresarial sensata, que está cambiando poco a poco, España sea el tercer país de Europa por número de centros comerciales. Ello es debido a la competencia desleal que ejerce todo aquel que dispone de una vivienda o unas oficinas con espacio suficiente para albergar otras firmas comerciales, por supuesto infringiendo la ley. Así, profesionales liberales (consultas médicas, bufetes de abogados, estudios de arquitectos…) que durante la época de bonanza previa a la presente coyuntura han ocupado oficinas con superficies sumamente generosas, y en las zonas más representativas de las grandes ciudades, ven ahora como, a base de reducir plantilla, por culpa de la caída del negocio, disponen de metros cuadrados y despachos que ponen –de manera ilegal, al menos de momento– a disposición de terceros; subarrendando alquileres de modo no siempre lícito y en muchas ocasiones sin suscribir un nuevo seguro, dado que se está dando entrada en la oficina a diferentes actividades. “Esa gente es la que echa a perder la imagen que tanto nos ha costado levantar a los centros de negocios serios, puesto que ni ofrecen servicios centralizados, ni atienden las llamadas o gestionan el correo de sus empresas ‘inquilinas’”, continúa Antonia Marín, para quien “la Asociación de Centros de Negocios, la patronal que agrupa al 98% del sector, está moviéndose muy bien en la lucha contra este tipo de fraude. Y para ello ha creado un certificado de garantía, que sólo pueden obtener aquellos centros que, como Marinter Business, cumplen unos estándares de calidad. Vamos, que no alquilamos espacio, sino que damos servicio. Por eso nuestro lema es ‘tú sólo trae el talento’”.

Si la persona que desea invertir en el sector de los centros de negocios ha de hacerlo a través de la franquicia es, en opinión de esta experta que lleva 15 años en esta actividad, porque cualquier enseña seria se lo da todo hecho. Desde la planificación del trabajo diario de cada empleado, es decir, los contenidos de su actividad laboral, hasta el grosor que han de tener los cables de la instalación eléctrica. A lo que se suma una inestimable experiencia en la puesta en marcha de unidades operativas, lo que siempre redunda en beneficio de cada nuevo miembro de la red: en el montaje de nuestro primer centro nos sucedieron cosas que por supuesto ya no hemos vivido en el montaje del segundo. “Una franquicia te agiliza la puesta en marcha de tu centro de negocios porque los procesos están ya vividos: te va a aconsejar el mejor sitio para tener clientela, el tipo de local que puedes alquilar o no y la renta que has de pagar, como gestionar la clientela, el número de despachos en el que puedes subdividir la oficina, y una imagen de marca, con una trayectoria exitosa a sus espaldas”.

Obviamente Antonia Marín se refiere a Marinter Business, cuyo primer centro de negocios propio vio la luz en mayo de 2012, con un 100% de ocupación en apenas 10 meses para inaugurar el segundo en primavera de este mismo año. El primer franquiciado también arranca en Madrid, en la zona de Fuencarral y es un tanto atípico puesto que la central comparte su gestión. Dos emprendedores en Sevilla y Córdoba, están ya en negociaciones para comenzar en breve sus respectivas obras, con vistas a la apertura después del verano. El objetivo es concluir 2014 con al menos media docena de centros abiertos y en pleno funcionamiento. “Pero que quede claro que aquí los clientes no son un número: son amigos. En los centros Marinter Business estamos pendientes de ellos, por lo que la selección de nuestros franquiciados es muy importante, pues las personas responsables de un centro de nuestra red ha de mantener esa imagen”.

El modelo de negocio de Marinter Business contempla tres formatos diferentes, de acuerdo al espacio físico disponible: hasta 250 metros cuadrados, esto es 10 despachos profesionales, para el cual es precisa una inversión aproximada de 60.000 euros; entre 250 y 600 metros cuadrados, que posibilitan hasta 20 despachos profesionales, que conlleva un desembolso del entorno de los 75.000€ euros; y una superficie de más de 600 metros cuadrados (a partir de 20 despachos profesionales) y cuya inversión ronda los 100.000 euros. Como es lógico, las cantidades mencionadas pueden variar según el estado del inmueble, y las condiciones del alquiler del mismo, si lo hubiese. Todos ellos han de disponer de dos salas de reuniones de diferente tamaño, así como una serie de espacios comunes, una recepción y aseos suficientes conforme al tamaño del centro de negocios. “La experiencia de nuestro equipo directivo en este sector, y el modelo de éxito que representan nuestros centros de negocios en marcha, con el valor añadido del equipo de expertos en la gestión de franquicias de Interlaudia”, concluye Antonia Marín, “nos permite disponer de una estructura sólida para ofrecer un modelo de franquicia de éxito a empresarios que quieran invertir y desarrollar su actividad profesional en este sector en alza en España ahora que existe tan buenas oportunidades inmobiliarias”.

FICHA DE FRANQUICIA
Creación de empresa: 2012
Inicio de la expansión: 2014
Inversión total (sin IVA): Varía según el tamaño del centros entre los 60.000 euros (250m2), los 75.000 euros (de 250 a 600m2),y los 100.000 euros (a partir de 600m2)
Canon de entrada: 20.000 euros
Royalty de explotación: Un porcentaje de la facturación mensual, a estudiar en cada caso
Royalty de publicidad: Un porcentaje de la facturación mensual, a estudiar en cada caso
Duración del contrato: 5 años, renovables por otros 5
Dimensión del local: contempla tres posibilidades: hasta 250 metros cuadrados (10 despachos profesionales, de 250 a 600 metros cuadrados (20 despachos profesionales) y más de 600 metros cuadrados.
Requisitos del local: un emplazamiento sugestivo para atraer clientes.
Población mínima: 50.000 habitantes
Cifra media de ventas: 80.000 euros (el formato de 250m2) a partir del primer año completo de funcionamiento.

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